"El Pasado Está Presente" es una colección en la que la artista explora la infancia en contraste con la adultez.
A través de esta obra, ella reflexiona sobre cómo crecer a menudo trae una nueva comprensión de cosas que antes parecían simples o no se entendían completamente de niño. La nostalgia se convierte en una fuerza fundamental a lo largo de la colección, conectándola con los momentos, emociones y experiencias que moldearon su vida temprana.
La colección invita a los espectadores a reflexionar sobre sus propias infancias y cómo esos recuerdos interactúan con su yo adulto. La artista fomenta un retorno a las cualidades de la infancia —alegría, audacia, imaginación y valentía— y la importancia de mantenerlas en la adultez.
También aborda la conciencia que viene con el crecimiento, incluyendo una comprensión más profunda de las realidades globales como la pobreza, la guerra y la desigualdad. Estos temas se expresan a través de elementos visuales que transmiten mensajes de paz, actuando como su forma de expresar el deseo de "sanar el mundo".